Moda · Caso de éxito
Entregabilidad de email en Shopify: del 5% al 0,6% de rebote
Una marca de moda femenina DTC heredó una base de suscriptores que disparó los rebotes por encima del límite de Shopify. Recuperamos el canal de email envío a envío.
Resultados
El reto
Antes de que entráramos nosotros, el equipo del cliente había importado de golpe la base de suscriptores de otra tienda del grupo, buscando arrancar rápido el canal de newsletter. Salió al revés.
La base llegó sin consentimiento expreso y con direcciones mal escritas (dominios tecleados a mano del tipo …@gmailo.com). En cada envío, esos contactos generaban rebotes duros. La tasa de rebote se disparó por encima del 5%, el umbral que marca Shopify. A partir de ahí la plataforma empieza a señalar la cuenta como problemática, y lo que está en juego es lo más valioso del canal: que los emails lleguen a la bandeja de entrada.
Una acción bienintencionada había dejado el principal canal de venta directa en riesgo de bloqueo. El problema no nacía de un desarrollo nuestro — venía heredado de una migración previa.
Cómo lo resolvimos
No tratamos esto como un “borrado de contactos” de un clic. Una base sucia no se limpia de una pasada: solo un envío real revela qué direcciones rebotan de verdad. Así que montamos un proceso iterativo y medible.
Diagnóstico de la causa raíz
Fuimos más allá del “falta de consentimiento”. Detectamos también un patrón de dominios mal tecleados que provocaba rebotes duros y que nadie había identificado. Esa era la mitad del problema que estaba oculta.
Purga sin margen de error
Eliminamos los contactos heredados sin consentimiento, pero confirmando antes con el cliente que el 100% de los registros a borrar venían de la otra tienda y que no había ni un contacto legítimo de su propia base en la lista. El borrado es destructivo: cero margen de error.
Envío → medición → relimpieza
Tras cada envío real, depurábamos los nuevos rebotados y volvíamos a medir. La tasa fue bajando envío a envío:
> 5 % ──► 3,9 % ──► 1,4 % ──► 0,6 %
inicio envío 1 envío 2 envío final
(en riesgo) (canal sano)
Qué hacer con lo que no se puede borrar
En Shopify, un cliente con pedidos asociados no se puede eliminar. En vez de pelear contra la plataforma, montamos la solución correcta: segmentamos a esos rebotados-con-pedido y los excluimos de los envíos, manteniendo intacto su histórico de compra. Ese segmento de exclusión es lo que mantiene la tasa baja de forma sostenible.
Lo que dejamos fuera del presupuesto
El cliente gestionó por su cuenta la campaña de re-suscripción desde la tienda de origen. Era algo que su equipo podía ejecutar internamente, así que le ahorramos esa parte.
Por qué importa
Para una marca DTC, el email no es “un canal más”: es venta directa sin intermediarios. Una base contaminada no solo envía peor — arrastra la reputación de toda la cuenta, de modo que hasta tus suscriptores buenos dejan de recibirte. Pasamos de estar por encima del límite que penaliza Shopify a un 0,6%, casi diez veces por debajo del umbral.
Mantener sano el canal es parte de nuestro trabajo de integraciones de email marketing: conectar Shopify y Klaviyo como toca, desde la salud de la base hasta las automatizaciones de recuperación de carrito.
Stack y herramientas
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